4:7 El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo ser era semejante a un becerro; el tercer ser tenía el rostro como el de un hombre, y el cuarto ser era semejante a un águila volando.
Cada uno de los seres vivientes tienen una característica. Compáralos con los seres vivientes mencionados en Ezequiel 1:4-14. Probablemente sean los mismos, con diferentes rasgos que los asemejan.
Simbólicamente, estas criaturas vivientes representan los cuatro atributos de nuestro Señor Jesús.
Las cuatro criaturas cubiertas de ojos indican un conocimiento extraordinario de Dios. Son ángeles especiales que gozan de una intimidad con Dios/Cristo al estar junto al trono. En ellos se han impreso algunas de las cualidades del mismo Cristo. Sin embargo, siguen siendo seres creados, como lo ven Ezequiel, Juan e Isaías (Isaías 6:1-5). La importancia de estas criaturas vivientes para el reino celestial se evidencia en las numerosas ocasiones en que aparecen a lo largo del Apocalipsis: Apocalipsis 5:6, 8, 14; 6:ss.; 14:3; 15:7; y 19:4.